Buscador


Mostrando entradas con la etiqueta GLAUCOMA. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta GLAUCOMA. Mostrar todas las entradas

viernes, 25 de junio de 2010

TRATAMIENTO DEL GLAUCOMA-SALUD-VIDA Y BELLEZA


SALUD-VIDA Y BELLEZA

TRATAMIENTO DEL GLAUCOMA

El tratamiento del glaucoma no lo cura, pero puede retrasar considerablemente o detener de forma temporal su progreso. El glaucoma se puede tratar de dos modos: con medicación o cirugía. Ambos tratamientos tienen como objetivo reducir la presión intraocular (IOP). En los Estados Unidos, el tratamiento con medicamentos es la opción de primera línea para el glaucoma. Si no resulta eficaz, se considera la cirugía...

Medicación para el glaucoma
Los medicamentos para el glaucoma se administran por vía oral o tópica. Los medicamentos tópicos, como las gotas oculares, las pomadas oculares o las inserciones (tiras de medicación que se colocan en el lagrimal), reducen la presión intraocular al aumentar la secreción de líquido del ojo o disminuir la cantidad de líquido producida por el ojo. Estudie los factores de riesgo y síntomas del glaucoma. Es importante que les informe a todos sus médicos acerca de los medicamentos que utiliza para el glaucoma. Para que estos medicamentos surtan efecto, debe tomarlos periódica y continuamente según lo recetado.
Medicamentos tópicos para el glaucoma

Existen cinco tipos de medicamentos tópicos para el glaucoma:

* Los mióticos aumentan la secreción de líquido. Éstos incluyen: Isopto® Carpine, Ocusert®, Pilocar® y Pilopine®.
* Las epinefrinas aumentan la secreción de líquido. Éstas incluyen: Epifrin® y Propine®.
* Los betabloqueantes reducen la cantidad de líquido. Éstos incluyen: Betagan®, Betimol®, Betoptic®, Ocupress®, Optipranalol® y Timoptic®.
* Los inhibidores de anhidrasa carbónica y los agonistas alfaadrenérgicos reducen la cantidad de líquido. Éstos incluyen: Alphagan®, Iopidine® y Trusopt®.
* Los análogos de la prostaglandina aumentan la secreción de líquido a través de una ruta de drenaje secundaria. Éstos incluyen: Lumigan®, Rescula®, Travatan® y Xalatan®.

Medicamentos de administración oral para el glaucoma
Su oftalmólogo también puede recetarle medicamentos de administración oral para tratar el glaucoma.

* Los inhibidores de anhidrasa carbónica son los medicamentos de administración oral utilizados con más frecuencia en el tratamiento del glaucoma. Éstos incluyen: Daranide®, Diamox® y Neptazane®.

Los pacientes comenzarán con un fármaco o con una combinación de fármacos. Si el paciente no responde a un tipo de fármaco, puede cambiar por otro hasta agotar todas las posibilidades. En este caso, el oftalmólogo quizás recomiende la cirugía para el glaucoma.
Cirugía para el glaucoma
Para los pacientes que aún tienen presión intraocular alta después del tratamiento del glaucoma con medicamentos, el oftalmólogo puede recomendar la cirugía láser o convencional.
Cirugía láser para el glaucoma

Existen tres tipos de cirugía láser para el glaucoma que se pueden realizar en el consultorio del médico:
Trabeculoplastia

Consiste en el uso de un láser para quemar tejido de la red trabecular (estructura dentro del ojo que controla el flujo de líquidos), para aumentar la secreción de líquidos del ojo. Esto permite un aumento de secreción acuosa en el área que rodea la mira láser, aliviando así la presión interna del ojo. La presión se reduce en un 60 a un 70% de los pacientes que se someten a la trabeculoplastia láser. Este tipo de cirugía láser para el glaucoma se utiliza en pacientes con glaucoma de ángulo abierto.
Iridotomía

El glaucoma de ángulo cerrado se manifiesta cuando el ángulo entre el iris y la córnea es demasiado pequeño. Esto hace que el iris bloquee el drenaje de líquido, aumentando así la presión interna del ojo. La cirugía láser de iridotomía para el glaucoma perfora un pequeño orificio en el iris, permitiendo así que desbloquee el canal del líquido y contribuya al drenaje.
Ciclofotocoagulación

Consiste en el uso de un láser para quemar tejido ciliar, y disminuir así la producción de líquidos en el ojo. Los pacientes que padecen de glaucoma sólo pueden disfrutar desde hace poco tiempo de los beneficios de este procedimiento, que se realiza con anestesia local, a fin de reducir la presión interna. Este tipo de cirugía láser para el glaucoma se utiliza en los pacientes que no respondieron a otros tipos de cirugía. Muchos pacientes requerirán más de un único tratamiento. Aparentemente, el procedimiento es muy efectivo y presenta riesgos relativamente bajos.
Cirugía convencional para el glaucoma
Si la cirugía láser no logra reducir la presión intraocular, el cirujano puede recomendar la intervención convencional para el glaucoma, conocida como trabeculectomía o cirugía de filtración. Este procedimiento es ambulatorio e implica la extracción de una parte diminuta del ojo, debajo del párpado. Esta cirugía convencional para el glaucoma crea una nueva ruta de drenaje, que aumenta la secreción de líquidos del ojo.

Leer más...

Diagnóstico del glaucoma-SALUD-VIDA Y BELLEZA

SALUD-VIDA Y BELLEZA

Diagnóstico del glaucoma

¿Cómo se detecta el glaucoma?

El glaucoma de ángulo abierto, la forma más frecuente de la enfermedad, a menudo se denomina "el ladrón silencioso de la visión", porque no presenta síntomas físicos hasta los primeros signos de pérdida de la visión.

Sólo el diagnóstico y el tratamiento preventivos del glaucoma pueden preservar la visión de forma efectiva. Por este motivo, es importante realizarse exámenes oculares anuales, que incluyan una prueba de detección de glaucoma para verificar la presión intraocular.

La detección temprana es clave para preservar su visión de los daños causados por el glaucoma. La Fundación para la Investigación del Glaucoma ( Glaucoma Research Foundation) recomienda que todas las personas deberían someterse a un examen ocular:

* a los 35 y los 40 años,
* entre los 40 y los 60 años: cada dos años,
* después de los 60 años: una vez por año.
* Todas las personas con factores de riesgo elevados deberían someterse a exámenes oculares una vez al año después de cumplir 35 años.

Prueba y examen de glaucoma

En las personas que corren mayor riesgo de sufrir glaucoma, el oftalmólogo debe realizar un examen ocular exhaustivo y pruebas de diagnóstico del glaucoma. Si una prueba de glaucoma detecta la enfermedad en sus etapas iniciales, el tratamiento puede comenzar antes de que se produzca una pérdida grave de la visión. Los controles periódicos para el glaucoma incluyen dos pruebas oculares de rutina: tonometría y oftalmoscopía. Si la presión del ojo no se encuentra dentro de los valores normales, o si el nervio óptico presenta un aspecto extraño, se llevará a cabo una o dos pruebas de glaucoma especiales. Estas dos pruebas se denominan gonioscopía y perimetría. La prueba de glaucoma y el examen ocular incluyen lo siguiente:

Antecedentes familiares

El tipo de glaucoma más frecuente, el glaucoma primario de ángulo abierto, es hereditario. Si alguno de sus familiares directos padece glaucoma, usted corre un riesgo mucho mayor que el resto de la población. Los antecedentes familiares incrementan el riesgo de padecer glaucoma entre cuatro y nueve veces.

Prueba de agudeza visual

El deterioro del campo visual es uno de los primeros síntomas que se manifiestan en pacientes con glaucoma. Cuando la visión central se ve afectada, el glaucoma ya está demasiado avanzado y se ha perdido casi toda la visión periférica. Una prueba de agudeza visual evalúa la capacidad del paciente para ver de lejos o de cerca. Cuando se someta a esta prueba, es posible que le pidan que lea una tabla optométrica. La prueba de agudeza visual emplea una tabla optométrica común (con letras e imágenes) que evalúa la capacidad de la visión a diversas distancias.

Control de la presión intraocular (tonometría)

La prueba de tonometría mide la presión intraocular (IOP) del ojo. Esta prueba se utiliza para detectar y diagnosticar el glaucoma. Se suelen utilizar gotas para adormecer el ojo. Luego, el médico o técnico utilizará un dispositivo especial que mide la presión del ojo. La prueba de tonometría demora sólo unos minutos y no debería causar ningún dolor en el ojo.

Examen retinal y del nervio óptico (oftalmoscopía)

La oftalmoscopía, que se utiliza para examinar el interior del ojo, se centra en la retina y en el nervio óptico. El médico le dilatará las pupilas en una habitación oscura. Aumentará el tamaño del ojo del paciente con un oftalmoscopio (un instrumento con una pequeña luz en el extremo). Esto le permitirá observar la forma y el color del nervio óptico. Si en esta prueba se descubre que la IOP no se encuentra dentro de los valores normales o que el nervio óptico presenta un aspecto extraño, se llevarán a cabo pruebas de glaucoma adicionales (gonioscopía y perimetría).

Inspección del ángulo de drenaje (gonioscopía)

La gonioscopía es una prueba ocular que no genera dolor y verifica si el ángulo de contacto entre el iris y la córnea está abierto o cerrado, a fin de determinar la presencia de glaucoma de ángulo abierto o cerrado. La gonioscopía determina si el área desde la que fluye líquido fuera del ojo (el ángulo de drenaje) está abierta o cerrada. Se suele llevar a cabo durante un examen ocular de rutina, según la edad del paciente y si la persona corre un mayor riesgo de sufrir glaucoma. Si bien no se comprenden plenamente las causas del glaucoma, cuando el ángulo de drenaje está dañado, bloqueado u obstruido, es posible que se eleve la presión dentro del ojo.

Evaluación del campo visual (perimetría)

La prueba de glaucoma denominada perimetría evalúa todas las áreas de la visión, incluida la visión lateral, o periférica. Al finalizar la prueba, un documento impreso muestra si existen áreas en la visión del paciente que sufran de pérdida de la visión. La pérdida de la visión periférica a menudo es uno de los primeros signos de glaucoma. La detección temprana es clave para lograr un diagnóstico y tratamiento exitosos del glaucoma.

Leer más...

Existen 5 Tipos de glaucoma-SALUD-VIDA Y BELLEZA


SALUD-VIDA Y BELLEZA

Existen 5 Tipos de glaucoma:
El glaucoma es una enfermedad caracterizada por presión intraocular alta, que causa daños en el nervio óptico. Los síntomas del glaucoma incluyen visión borrosa, zonas ciegas, dolor de cabeza y dolor en los ojos. El glaucoma generalmente aparece en adultos mayores (de más de 40 años), pero también puede afectar a recién nacidos, niños y adultos jóvenes.

Ciertos factores de riesgo, como el uso de esteroides y la diabetes, aumentan las probabilidades de las personas de desarrollar el trastorno. Existen diversos tipos de glaucoma, incluido el glaucoma de ángulo abierto, de ángulo cerrado, de presión normal, congénito y agudo. Un especialista en su zona lo puede ayudar a tomar las medidas necesarias para el diagnóstico y el tratamiento del trastorno.

Glaucoma de ángulo abierto

El glaucoma de ángulo abierto es la forma más frecuente de la enfermedad y afecta a aproximadamente tres millones de estadounidenses. El glaucoma de ángulo abierto se produce cuando el drenaje de los líquidos desde el ángulo entre el iris y la córnea es muy lento. El líquido se acumula y causa presión intraocular alta (IOP) que, si no se trata, produce daños en el nervio óptico y, con el tiempo, ceguera. También puede acumularse líquido si el ojo genera líquidos en exceso.

El glaucoma de ángulo abierto generalmente comienza en un ojo pero, con los años, se traslada al otro. En general, el tratamiento de este trastorno incluye el uso de medicación oral o tópica. Para las personas que no responden a la medicación, se puede recomendar la cirugía de glaucoma. El glaucoma de ángulo abierto puede ser primario (sin causa conocida) o secundario (como consecuencia de una enfermedad o lesión anterior).

Glaucoma de ángulo cerrado

El glaucoma de ángulo cerrado, también conocido como glaucoma de cierre angular, es una forma poco frecuente de la enfermedad que representa aproximadamente el 15% de todos los casos de glaucoma en los Estados Unidos. Este tipo de glaucoma se produce cuando una parte del iris bloquea el ángulo de drenaje. La presión de los líquidos aumenta, y debe reducirse para evitar daños en el ojo. Los síntomas pueden incluir visión borrosa, dolor de cabeza, dolor intenso en los ojos, halos, náuseas y vómitos. Sin embargo, si el trastorno se desarrolla gradualmente, puede no haber síntomas evidentes. El glaucoma de ángulo cerrado es más prevalente en las poblaciones asiáticas, y suele ocurrir cuando la pupila se dilata de repente. Este trastorno puede ser primario (sin causa conocida) o secundario (como consecuencia de una enfermedad o lesión anterior).

Cuando el ojo sufre rápidamente un aumento importante de la presión intraocular, se produce una forma de glaucoma de ángulo cerrado, conocido como glaucoma agudo. El glaucoma agudo requiere la atención médica inmediata de un especialista en glaucomas, para evitar la pérdida permanente de la visión.

Glaucoma de presión normal
El glaucoma de presión normal, también conocido como glaucoma de presión baja o glaucoma normotensivo, representa aproximadamente del 25 al 30% de todos los casos de glaucoma en los Estados Unidos. Este tipo de glaucoma no está asociado con la presión intraocular alta. Los pacientes con este tipo de glaucoma tienen presión intraocular normal, pero cierto nivel de daño en el nervio óptico.

Glaucoma congénito

El glaucoma congénito se produce en el nacimiento, cuando los canales de drenaje no se forman adecuadamente. Los recién nacidos con glaucoma congénito a menudo son sensibles a la luz y tienen las córneas nubladas. Esta forma de glaucoma es poco frecuente y en general se puede tratar con cirugía. Dado que los niños a menudo no pueden reconocer los síntomas de esta enfermedad, quizás sea necesario un especialista en glaucoma para su detección.

Glaucoma agudo

El glaucoma agudo está muy relacionado con el glaucoma de ángulo cerrado. En este trastorno, también conocido como glaucoma agudo de ángulo cerrado, el iris impide el drenaje adecuado del líquido intraocular, por lo que la presión intraocular aumenta de forma considerable y repentina. Los síntomas pueden incluir dolor de cabeza, dolor intenso en los ojos, visión borrosa, náuseas, vómitos y halos. Con frecuencia, el glaucoma agudo es consecuencia de la dilatación de la pupila, que puede producirse en situaciones de poca luz o después del uso de gotas oculares dilatadoras o cierta medicación, como antihistamínicos o medicaciones para el resfrío.

El glaucoma agudo es una emergencia médica que requiere tratamiento quirúrgico inmediato para evitar la pérdida de la visión. Los diferentes procedimientos utilizados para tratar el glaucoma agudo disminuyen la producción de líquido intraocular o facilitan su drenaje desde la parte frontal del ojo. La mejor defensa contra el glaucoma agudo es un examen ocular exhaustivo cada dos años, realizado por un especialista en cuidados del ojo. Durante un examen ocular, se puede detectar y tratar la presión intraocular alta antes de que represente una amenaza para la visión.

Leer más...

CAUSAS Y SINTOMAS DEL GLAUCOMA-SALUD-VIDA Y BELLEZA


SALUD-VIDA Y BELLEZA

CAUSAS Y SINTOMAS DEL GLAUCOMA

Causas

Se desconocen las causas que producen esta enfermedad, aunque en ocasiones puede afectar a varios miembros de una familia. Por eso, si se tienen antecedentes familiares, es aconsejable acudir al oftalmólogo con regularidad. En cualquier caso, se recomienda una revisión por lo menos cada dos años, porque la detección del glaucoma resulta muy sencilla.

Síntomas de Glaucoma

Al principio, la mayor presión ocular no produce ningún síntoma. Los síntomas posteriores pueden incluir un estrechamiento de la visión periférica, ligeros dolores de cabeza y sutiles trastornos visuales, como ver halos alrededor de la luz eléctrica o tener dificultad para adaptarse a la oscuridad. Finalmente, la persona puede acabar presentando visión en túnel (un estrechamiento extremo de los campos visuales que dificulta ver objetos a ambos lados cuando se mira al frente). Leer más...

¿Qué es el glaucoma y qué lo produce?-SALUD-VIDA Y BELLEZA


SALUD-VIDA Y BELLEZA

¿Qué es el glaucoma y qué lo produce?

El glaucoma es una enfermedad ocular que daña el nervio óptico. El glaucoma puede causar ceguera y, de hecho, es el principal causante de la pérdida total de la visión. Al contrario de lo que muchos creen, el glaucoma no es una enfermedad exclusiva de las personas de edad avanzada. El trastorno también puede afectar a niños y adultos jóvenes.

El glaucoma puede surgir cuando los líquidos naturales del ojo no se drenan correctamente, hecho que causa el aumento de la presión intraocular (IOP). Con el tiempo, la presión intraocular alta puede dañar el nervio óptico y originar el desarrollo del glaucoma. Otras causas del glaucoma dependen del tipo específico de glaucoma que sufra una persona en particular.

Leer más...